CUENTOS INFANTILES
Educación innovadora
viernes, 13 de abril de 2018
lunes, 9 de abril de 2018
EDUCAR
EL DOCENTE HUMANISTA
Al analizar el rol del docente dentro de
la educación se evidencia que esta profesión demanda de mucha preparación pero
sobre todo vocación para que la misma sea la que impulse al educador a ser cada
día mejor, para su superación personal y la de sus alumnos, tomando en cuenta
que se deben escoger estrategias adecuadas para los estudiantes de acuerdo a
sus necesidades de aprendizaje. Siendo entonces el docente un profesional
integral donde convine su saber con su parte humanista, solo de esta manera se
cumpliría con el verdadero objetivo de la educación.
La educación de una persona no depende
solamente de la escuela o del docente, sino de varios factores internos y
externos a la persona como por ejemplo: valores, disciplina, familia, cultura,
la sociedad en sí. Como afirma José Mujica (comunicación personal, 07 de Agosto
2014) con su frase “No le pidamos al docente que arregle los agujeros que hay
en el hogar”, es por eso que no se puede exigir calidad educativa si la
sociedad y la familia no se preocupan de
educar.
Por la misma razón es que el docente debe
ser innovador, romper esquemas, paradigmas, modelos mentales, estando dispuesto a cambiar su forma de ver
las cosas para no dejarse vencer por las adversidades, preparándose para asumir
y vencer los retos de las nuevas generaciones, con la mentalidad de que forma
seres humanos y que tiene la gran
responsabilidad de hacer de ellos personas integrales que aporten positivamente
a la sociedad.
La
función del docente dentro de la vida de las personas es decisiva de manera
negativa o positiva, es por esto que no basta solo con los conocimientos,
sino con una sólida personalidad basada
en la fe, carácter firme, compresión a los estudiantes, el afecto, respeto,
optimismo, constancia y coraje, que permitan trascender en la vida de los
estudiantes motivándolos con el ejemplo a no rendirse y dar lo mejor en todo
momento.
La profesión docente
exige cualidades, actitudes y
aptitudes excepcionales que deben ser demostradas en la práctica, identificando
por ejemplo en los estudiantes las diferentes necesidades de aprendizaje y en
base a esto elegir estrategias adecuadas que permitan llegar a todos con el conocimiento y este sea
significativo. Pero sobre todo contar con la vocación para realizar
un trabajo que no solo sea por obligación, sino que sea impulsado por el deseo
que realizar cambios en la vida de sus educandos.
En efecto la profesión docente es un
verdadero reto que demanda de mucha preparación, teniendo como prioridad la
calidad humana con la que se relacione con sus estudiantes, para poder llegar a
cada uno de ellos de una manera eficiente.
Entonces el mejor maestro no es aquel que sabe todo o el que tiene la
mayor cantidad títulos sino aquel que le gusta estar pendiente de los demás,
que ve las necesidades de sus estudiantes
y en base a ellas trabaja; personas con ilusión por el saber, por
aprender, que les gusta prepararse y valoran el conocimiento.
Un docente con vocación puede cambiar la vida de muchas personas, como lo demuestra el siguiente video.
Un docente con vocación puede cambiar la vida de muchas personas, como lo demuestra el siguiente video.
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